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lunes, noviembre 21, 2005

A unos pasos de una poco probable caída me encuentro.
Desde aquí puedo ver la hermosa libertad y la forma de perderla.
Jugué a la ruleta rusa de un arma de 100 recamaras y 1 bala o quiza 5 que nunca vi que allí estaban.
Pido ayuda a un Dios que no entiendo y no conozco.
Se que mi asenso no será parado. El tendría que crecer a mi par o más... y ella... sería como yo presa de una extraña suerte.