.

jueves, septiembre 22, 2005

Inmaduro, centrado, terco, perseverante, seguro en lo que creo y quiero, indefinido, bonito o feo, bueno o malo, valioso o no, nerd, flojo, trabajador, irresponsable, semilla de árbol o de nopal...

¿Qué vez tú en mí?
Cada quien ve solo una parte del todo.
Cada quien juzga según lo poco que pueden ver.
Yo los escucho con atención a todos porque quizás ellos ven lo que yo no.
Entre todos se contradicen, diciendo unos una cosa y otros otra.

El juez mas duro soy yo mismo.

Soy un joven que le falta mucho por crecer, que cada día es distinto al entender nuevas cosas de la vida, que busca siempre la manera de sentirse uno con el universo, con Dios...

Según mi juicio.

Mi peor error es mi impaciencia.
Mi mayor virtud es mi nobleza.
Mi mayor dolor es fallar.
Mi mayor fortaleza es mi inteligencia.

No puedo decir que falle por que no dependió de mí. A pesar de mi enojo, se que hice todo lo que pude, mi alma no me reprocha, solo mi mente. No fui responsable de lo que paso, era un niño, pero lo soy de lo que pasara, y a eso se le llama madurez.

Debo aceptar que mis acciones del pasado traen repercusiones, gracias a Dios no ha sido nada que me cause más que un amargo sentimiento cuando las recuerdo.

Tengo que aceptar mi valor. Me retiro no porque no te quiera, no por que haya dejado de admirar todo lo bueno que hay en ti, no por que dejes de ser perfecta para mi, no por que ya no ame tu interior, no porque me haya cansado, no porque no pueda esperar… lo hago porque no supe mostrarte mi valor, porque no pudiste apreciarme como hubiera querido. No debo continuar desvalorándome, vendiendo mi alma a bajo precio, solo logrando así que a tus ojos y a los míos sea yo cada día menos valioso. Quedo como tu amigo seguro de poder serlo si lo reclamas.

Ahora depende de mi, mis pasiones han disminuido, ahora soy dueño de mi, puedo controlarme, todo yo estoy sujeto a mi voluntad… nunca antes fue así.

Tomo la responsabilidad completa de mi vida, de mi futuro, de mis acciones. Trato con esto aceptar el concejo de mis padres de comportarme con madures.